Editorial: Somos Constituyentes

Boletín semanal 22/05/2017

En general nos es muy fácil diferenciarnos de aquello que no somos, decir a qué nos enfrentamos o contra quiénes luchamos. Sin embargo, si nos preguntamos ¿Qué es la Constituyente? O ¿Quiénes somos las y los que formamos parte de la NCCP? La respuesta rápida, concreta, precisa, convincente a veces cuesta más en salir.

Sabemos que no somos los políticos tradicionales, ni queremos tener que ver con ninguna de sus propuestas. No confiamos en el sistema político vigente y creemos que las elecciones son un momento de pura simulación, vacío de contenidos reales e insuficientes absolutamente para responder a las verdaderas demandas de nuestro pueblo. También sabemos que no confiamos en las promesas y que luchamos contra todo el mal gobierno. No acarreamos, no robamos, no prometemos nada, no obligamos ni coaccionamos a nadie, no cobramos ni pagamos por luchar.

Pero no podemos definirnos solamente por lo que no somos, puesto que lo que sí somos y lo que estamos construyendo es mucho más valioso y significativo que todo lo anterior, todo eso contra lo que peleamos, contra lo que está podrido en este mundo.

Somos entonces el pueblo. Somos los que tenemos el verdadero poder. Somos las que crean y pelean por la comunidad. Somos los que no pedimos permiso, los que no esperan limosnas ni arreglos de ningún tipo. Somos las que no se resignan a pensar que este país es imposible de cambiar, porque lo posible sólo depende de nuestra fuerza y no de las decisiones de los impunes. Somos los que creen que la justicia sólo responde a la verdad de los pueblos. Somos las que denuncian que este Estado es ilegal y es responsable del sufrimiento, la muerte, el saqueo y la miseria a la que unos pocos buscan arrastrar a la mayoría. Somos los que hacen de este México, un pueblo valiente, rebelde, soberano, justo y comunitario. Somos el verdadero México, el que es hijo de Zapata, de Jaramillo, de Flores Magón, de Pancho Villa, de Samuel Ruíz, de la Comandanta Ramona, de Carmén Serdán, de Hidalgo, Morelos y todas aquellas y aquellos que representan el verdadero espíritu mexicano. Somos tzotziles, toltecas, zapotecas, chilangos, norteños, tapatíos, chicanos, y todas las identidades, que en su diversidad pelean detrás de una misma bandera, la de la Independencia y la Revolución, la que junto al Ejército Libertador del Sur y la división del Norte, acompañó y resguardó nuestras luchas, la nuestra, la bandera mexicana.

Somos los que vamos a robarle al mal gobierno los símbolos que nos pertenecen, los héroes que se apropiaron, los muchos que nos mataron, aquellos que nos obligaron a olvidar. Somos las que le devolveremos a nuestro pueblo la palabra Revolución, el poder para gobernarnos a nosotros mismos.

En este camino estamos, siendo Constituyentes de nuestro propio relato, del sentido de nuestro andar, de la capacidad de decidir el rumbo de nuestro país. Siendo Constituyentes estamos luchando para que las leyes no sean las que se dictan en un recinto oscuro, vacío de dignidad y repleto de corrupción. Siendo Constituyentes nuestras leyes son las verdaderas, nuestra lucha es diaria, a paso firme y constante.

No enseñamos, aprendemos peleando. No acatamos órdenes, decidimos en comunidad. El objetivo común es nuestro camino: refundar el país, volver a renacer como nación para darnos como pueblo el gobierno que necesitamos.

Así, desde las montañas y los valles, desde Chiapas a la Baja California, pasando por el Norte de Veracruz y cruzando la Ciudad de México, vamos recogiendo la fuerza que nos permita también encontrarnos entre Saltillo y Monterrey. Contra las minas que quieren robarse nuestros minerales y contra el fracking que pretende arrasar con nuestra tierra, vamos uniendo nuestras luchas contra aquellos que quieren cobrarnos hasta el aire que respiramos y los que pretenden contaminar el agua de nuestros ríos y la sangre de nuestros hijos. Luchamos haciendo gobierno, sin calma y sin pausa, porque no esperamos sentados que llegue el amanecer, sino que desde ahora hacemos nuestra la luz que nos alumbre de noche y nos devuelve el día.

Related posts

Leave a Comment