ESTADOS UNIDOS, POTENCIA GENOCIDA – Editorial 17/04/18

Estados Unidos, potencia genocida

Un genocidio es el intento de destrucción de la identidad nacional de los oprimidos, para lograr la imposición de la identidad del grupo opresor. –Raphael Lemkin

Hace apenas unos días, los EEUU han montado una mentira mediática para justificar una agresión militar contra Siria, en la cual, supuestamente el gobierno sirio, atacó a su propia población con armas químicas bajo pretexto de combatir a “grupos rebeldes”, y sin más pruebas, Trump lanzó más de cien misiles contra territorio sirio. Casualmente, el bombardeo de EEUU se realiza justo cuando el Ejército Sirio se encontraba combatiendo al Estado Islámico (EI), al Sur de Damasco, y después de haber obtenido importantes victorias contra este grupo terrorista en Guta Oriental.

Recordemos que en Siria se ha logrado una convivencia respetuosa entre las diversas expresiones étnicas-religiosas de la región; la educación es pública, hay seguridad social, y los recursos petroleros siguen conservándose como nacionales.  Por esto, Siria es una expresión clara de un nacionalismo árabe que obstaculiza los objetivos de EEUU en la región, a saber: apoderarse de las riquezas petroleras, y controlar la zona comercial y militarmente por su ubicación estratégica como paso privilegiado entre Asia y Europa.

Es por esto que el imperialismo estadounidense desde hace algunos años financió, armó y entrenó a grupos de “rebeldes”, para que derrocaran la “dictadura” de Al Asaad, presidente de Siria. Estos grupos de “rebeldes” comienzan actuando bajo el cobijo de EEUU hasta que se dan cuenta de que resulta mejor apropiarse de las riquezas petroleras, venderlas, y dirigirse ellos mismos, de ahí viene el EI. Si bien, EEUU “pierde control” sobre estos grupos, continúa financiándoles, y protegiéndolos, como acaba de comprobarse con la reciente oleada de misiles.

Hace unas semanas, Daniel Feierstein, Director del Centro de Estudios sobre Genocidios (Argentina), advertía sobre varios procesos que sugieren que en México y en otras partes del mundo puede estarse operando una nueva forma de genocidio, donde hay una “tercerización de la violencia”, es decir: ya no son solamente las fuerzas estatales las principales ejecutoras de la violencia en contra de la población, sino que ahora esta violencia depende principalmente de grupos aparentemente ajenos al Estado, tal como sucede ahora en Siria con el EI.

En México no hay EI, pero la forma en que se originan el EI y los Zetas sin duda presenta un parecido digno de analizarse: militares mexicanos entrenados en Guatemala por fuerzas de elite estadounidense para acabar con el levantamiento zapatista. Militares, que a su regreso a México, terminan convirtiéndose en un cartel especialmente violento, pues resulta mejor negocio, y más aún cuando cuentan con el solapamiento del Estado. No cabe dude de que una de las formas más sencillas de entregar los recursos nacionales a capitales extranjeros, es a través del desplazamiento por violencia y exterminio de una población que por siglos ha resistido frente al despojo y la opresión.

La Constituyente propone:

Denunciar al estado Mexicano como un Estado Genocida, cuyas prácticas criminales se estructuran en una serie de crímenes que simbólicamente podemos decir que van  de Tlaltelolco a Ayotzinapa,  aunque son más largos en el tiempo que ambas fechas. Esto nos permitirá construir un espacio común que dé seguimiento a la iniciativa de seguimiento del Tribunal Permanente de los Pueblos – Capítulo México y las reuniones posteriores en torno a genocidio, este año tendrán una Audiencia sobre Genocidio en América Latina el día 15 de agosto.

Una condición básica para evitar la repetición de los crímenes es tener una población que desarrollando la memoria, pueda juzgar desde la justicia popular, y no sólo desde las instancias existentes, los crímenes del pasado y construye salidas para la no repetición y el establecimiento de una justicia verdadera. Por lo que la iniciativa se concentra en desatar la movilización popular necesaria para frenar al Estado genocida y construir una salida ciudadana popular en el camino a una Nueva Constituyente.

Related posts

Leave a Comment